Si tienes la sensación de que las avispas se vuelven más pesadas, insistentes e incluso más agresivas entre agosto y septiembre, no estás imaginando cosas. Cada año, cuando el verano se acerca a su fin, estos insectos parecen estar por todas partes: rondando las mesas de las terrazas, acercándose a las bebidas azucaradas, revoloteando por jardines y parques, e incluso merodeando cerca de los cubos de basura.
Pero, ¿por qué ocurre esto? La explicación tiene mucho que ver con el ciclo de vida de la colonia y con los cambios que se producen dentro del nido durante las últimas semanas de la temporada.
El ciclo de vida de una colonia de avispas
Todo comienza en primavera, cuando una reina fecundada sale de su refugio invernal y empieza a construir un nuevo nido. Las primeras obreras que nacen se encargan de ampliar la colonia, buscar alimento y cuidar de las larvas.
Durante el verano, la colonia alcanza su máximo desarrollo. En esta fase, las obreras trabajan sin descanso para alimentar a las larvas, que son el verdadero centro de la actividad dentro del nido.
Sin embargo, a medida que el verano termina, la situación cambia. La reina reduce progresivamente la puesta de huevos y cada vez nacen menos larvas. Es la señal de que la colonia está entrando en la última etapa de su ciclo vital.
Menos larvas significa menos alimento
En primavera, una reina fecundada busca un lugar protegido donde iniciar una nueva colonia. Si encuentra refugio, alimento y unas condiciones favorables, el nido puede crecer con rapidez durante los meses más cálidos.
Por este motivo, un pequeño nido detectado a principios de temporada puede albergar decenas o incluso cientos de avispas en tan solo unas semanas.
Qué hacer si encuentras un nido de avispas
Este es uno de los aspectos menos conocidos del comportamiento de las avispas.
Durante gran parte de la temporada, las obreras cazan insectos y otras fuentes de proteínas para alimentar a las larvas. A cambio, las larvas producen unas sustancias azucaradas que constituyen una importante fuente de energía para las avispas adultas.
Cuando el número de larvas disminuye, esa fuente natural de azúcares desaparece. Como consecuencia, las obreras se ven obligadas a buscar alimento en otros lugares para sobrevivir.
Y ahí es cuando empiezan nuestras «batallas» veraniegas con ellas.
¿Por qué buscan constantemente alimentos dulces?
Al final del verano, las avispas sienten una atracción especial por:
- Refrescos y bebidas azucaradas
- Helados
- Frutas maduras
- Zumos de fruta
- Tartas, pasteles y otros postres
- Restos de comida presentes en la basura.
Por eso, durante una comida al aire libre o una cena en la terraza, puede parecer que aparecen de la nada. En realidad, simplemente están buscando nuevas fuentes de azúcar para compensar las que ya no obtienen dentro del nido.
Este comportamiento hace que entren en contacto con las personas mucho más frecuentemente que durante los meses anteriores.
¿Son realmente más agresivas?
La respuesta corta es: no necesariamente.
En la mayoría de los casos, las avispas no son más agresivas, sino más persistentes. Pasan más tiempo buscando comida y, por tanto, es mucho más probable que se acerquen a nosotros.
No obstante, también es cierto que al final del verano aumenta el comportamiento defensivo de la colonia. Todavía hay muchos individuos en el nido y la competencia por los recursos es mayor.
Por eso, movimientos bruscos, intentos de espantarlas o vibraciones cerca del nido pueden provocar respuestas más rápidas y defensivas que en otras épocas del año.
Si una avispa se posa cerca de tu comida o tu bebida, lo mejor es mantener la calma y evitar manotazos. Aunque resulte difícil, suele ser la opción más segura.
Cómo evitar encuentros desagradables
Si quieres reducir las probabilidades de que las avispas te arruinen una comida al aire libre, estos consejos pueden ayudarte:
- Mantén los alimentos y bebidas cubiertos siempre que sea posible.
- Revisa latas y vasos antes de beber.
- Vacía con frecuencia los cubos de basura.
- Recoge la fruta caída de los árboles.
- Mantén la calma si una avispa se aproxima.
Además, si observas una actividad especialmente intensa en una zona concreta del jardín o cerca de la vivienda, es posible que exista un nido en las proximidades.
¿Qué ocurre cuando termina el verano?
Con la llegada del otoño y el descenso de las temperaturas, la colonia comienza a desintegrarse. Las obreras y los machos mueren progresivamente, mientras que únicamente las nuevas reinas fecundadas sobreviven buscando un refugio protegido donde pasar el invierno.
Los nidos antiguos no suelen reutilizarse al año siguiente, aunque nuevas reinas pueden construir otros muy cerca del lugar original.
En resumen
Las avispas no se vuelven locas al final del verano. Lo que ocurre es que su colonia está llegando al final de su ciclo vital: hay menos larvas, escasean algunas fuentes de alimento y aumenta la necesidad de encontrar azúcares en el entorno.
Comprender este proceso ayuda a explicar por qué entre agosto y septiembre parecen estar en todas partes. Con unas sencillas precauciones y un poco de paciencia, es posible convivir con ellas minimizando tanto las molestias como los riesgos.
