Nidos de avispas bajo el tejado o en el cajón de las persianas: ¿qué hacer?
Descubrir un nido de avispas en zonas delicadas de la vivienda, como el desván o el cajón de las persianas, puede ser motivo de preocupación. Aunque las avispas son útiles para el ecosistema, pueden volverse agresivas si se sienten amenazadas, por lo que es fundamental actuar de manera segura y correcta. A continuación, una guía paso a paso para afrontar la situación.
- Cómo reconocer la presencia de un nido
Antes de ver el nido, algunos signos pueden indicar su presencia:
•Un ir y venir frecuente de avispas y un zumbido constante cerca de ventanas, canalones o rendijas del cajón de la persiana.
•El nido en sí: normalmente, los de las avispas (como la especie Vespula vulgaris) están construidos con un material similar al cartón o al papiro, obtenido al masticar fibras de madera con saliva. Tienen forma esférica, color grisáceo y a menudo una abertura en la parte inferior.
Diferencias con las abejas:
Las avispas tienen un cuerpo más esbelto, con una “cintura estrecha” y colores negro y amarillo más vivos. Las abejas, en cambio, construyen nidos de cera con celdas hexagonales.
- Dónde buscar el nido
Las avispas prefieren lugares resguardados, seguros y estables, como:
•Desvanes y áticos, que ofrecen un ambiente cálido y protegido.
•Cajones de las persianas, que son refugios de difícil acceso.
•Canalones y cornisas, que protegen de las inclemencias del tiempo.
•Grietas y huecos en los muros, espacios ideales para iniciar una colonia.
- Riesgos y errores que hay que evitar
Intervenir sin las debidas precauciones puede ser muy peligroso.
Riesgos:
•Picaduras múltiples, ya que las avispas pueden picar varias veces.
•Ataques en grupo si se sienten amenazadas. Reacciones alérgicas graves, hasta el shock anafiláctico, en personas alérgicas.
•Reacciones alérgicas graves, hasta el shock anafiláctico, en personas alérgicas.
•Daños estructurales, si el nido está en un tejado de madera y las avispas la mastican para expandirse.
Errores que no se deben cometer:
•Actuar durante el día, cuando están más activas y agresivas. Es mejor intervenir por la noche o al amanecer, cuando están en el nido y menos reactivas.
•No protegerse adecuadamente: es imprescindible usar ropa gruesa, guantes, máscara y botas.
•Usar linternas con luz blanca, ya que atraen a las avispas; es preferible una linterna con filtro rojo.
•Intentar quemar el nido, lo que puede provocar incendios y desencadenar ataques violentos.
•Subestimar la situación: incluso un nido pequeño puede albergar muchas avispas listas para defenderse.
- Qué hacer: guía paso a paso
La gestión de un nido de avispas depende en gran medida de su tamaño y de su ubicación. Esto es lo que debes hacer según el caso:
Caso 1: Nido pequeño y fácilmente accesible
Si el nido está aún en una fase inicial (del tamaño de una nuez o un poco mayor) y se encuentra en un punto accesible, puedes intentar intervenir por tu cuenta, pero solo con las debidas precauciones:
•Protégete bien: usa ropa gruesa, guantes, botas y protección facial (como una máscara o capucha).
•Intervén de noche: elige las horas más oscuras y frescas, cuando las avispas están dentro del nido y menos activas.
•Utiliza un insecticida específico: existen sprays con chorro largo (hasta 4 metros) que permiten alcanzar el nido desde una distancia segura. Pulveriza abundantemente sobre la abertura del nido.
•Retira el nido: al día siguiente, cuando estés seguro de que ya no hay avispas activas, puedes desprenderlo con un palo o una escoba, introducirlo en una bolsa y desecharlo correctamente.
Caso 2: Nido grande, en una posición difícil o si eres alérgico
En estas situaciones, es mejor no correr riesgos y recurrir a profesionales del control de plagas:
•Nidos grandes: pueden contener miles de avispas, y una intervención casera sería muy peligrosa.
•Ubicaciones difíciles: si el nido está en un desván, dentro de un cajón de persiana, en una chimenea o en puntos altos y de difícil acceso, solo los profesionales cuentan con el equipo y la experiencia necesarios para actuar con seguridad.
•Personas alérgicas: quien sea alérgico, o no sepa si lo es, nunca debería intentar retirar un nido por su cuenta.
Las empresas especializadas disponen de equipos de protección profesional y productos específicos (como polvos para espacios cerrados) para resolver el problema de forma rápida y definitiva.
















