Invierno con ventaja: cómo prepararte para la temporada de mosquitos (desde febrero)
Aunque estemos en pleno invierno, febrero es ese mes “puente” en el que el jardín y la terraza empiezan a despertar poco a poco. Y con ese cambio (más humedad, algún día suave, lluvias intermitentes) llega también una realidad: la temporada de mosquitos no empieza cuando te pican, empieza mucho antes.
La buena noticia es que no hace falta esperar a primavera para actuar. De hecho, si te preparas ahora, luego todo es más fácil: menos improvisación, menos agobios y más disfrute al aire libre cuando llegue el buen tiempo.
En este artículo te contamos qué puedes hacer desde ya para adelantarte.
Por qué tiene sentido empezar en invierno
Los mosquitos necesitan pocas cosas para multiplicarse: humedad, agua y temperaturas más suaves. En cuanto se alinean, empieza el ciclo… y muchas veces lo hace en rincones que ni miramos.
Prepararte en febrero te permite:
- Detectar y eliminar “puntos de agua” antes de que sean un problema.
- Ordenar el exterior sin prisas (y sin hacerlo a la carrera).
- Llegar a primavera con una estrategia clara.
Checklist de febrero: 10 minutos que marcan la diferencia
Aquí va un checklist rápido (de los que conviene guardar)
- Vacía o revisa platos de macetas (son el clásico “spa de mosquitos” sin querer).
- Dale una vuelta a cubos, regaderas y recipientes que estén fuera.
- Revisa canaletas y desagües: hojas + lluvia = atasco y agua retenida.
- Mira si hay lonas o plásticos que formen “bolsas” donde se acumule agua.
- Comprueba que tus macetas drenan bien (si la tierra se encharca, algo falla).
- Si tienes una fuente o depósito, valora mantener el agua en movimiento o revisarla con frecuencia.
Pequeños gestos, gran diferencia cuando empiece la temporada.
Los “puntos de agua escondida” en terraza y jardín
A veces no es una gran charca. Es un poco de agua acumulada durante días. Y ahí está el truco.
Dónde suele estar (sin que lo veamos):
- Platos de maceta y jardineras sin buen drenaje
- Juguetes de exterior, bebederos y recipientes olvidados
- Canaletas, sumideros, rincones con hojas acumuladas
- Lonas, cubiertas o plásticos que hacen “cuenco”
- Macetas muy compactadas donde el agua no drena
Si haces esta revisión en febrero y vuelves a repetirla una vez al mes, llegas a primavera con el trabajo hecho.
Orden de invierno: menos rincones húmedos, más equilibrio
En invierno, con menos sol y más humedad, hay zonas del jardín que se quedan “siempre mojadas”. No se trata de tenerlo impecable, sino de evitar refugios y acumulaciones.
Ideas fáciles:
- Retira hojas amontonadas pegadas a la pared o a zonas de paso.
- Revisa rincones muy sombríos donde se acumula humedad.
- Si tienes compost, mantenlo aireado y sin exceso de agua (vida sí, encharcado no).
Ajusta el riego (sí, también ahora)
Puede parecer obvio, pero en invierno a veces nos confiamos:
- riego automático sin revisar
- goteros que gotean
- grifos exteriores con pequeñas fugas
Febrero es buen momento para dejar el riego “fino” y empezar la temporada sin sorpresas.
Si quieres ir un paso más allá: prevención inteligente (sin sprays)
Cuando llega el calor, muchas personas tiran de soluciones rápidas. Pero si cada año te pasa lo mismo, quizá te compense pensar en una estrategia más constante.
En Seezon apostamos por soluciones que respeten el entorno. Por ejemplo, Biogents trabaja con métodos atrayentes sin insecticidas, ayudando a reducir mosquitos de forma preventiva y sostenida.
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